
Cuentacuentos.-
Como el ave Fénix
De repente un día, todo comenzó de nuevo....
Y es que después de una larga ausencia por motivos laborales, me pasé por lo que consideraba mi casa y el lugar más especial del mundo virtual, donde cada semana fluía la magia de historias maravillosas y de amistades reales y auténticas, que daban calor a la red. Comentarios llenos de admiración y un foro humano, donde muchos de los cuentacuentos se refugiaban y compartían gustos, penas y alegrías. Muchos de ellos, incluso se habían conocido en persona, estableciendo lazos de amistad bastantes más fuertes si eso era posible...
No lo podía creer, el sitio estaba solitario. Podría decirse que desértico... Puse algunos comentarios, comprobando los días siguientes que nadie los había leído. El rincón, se había convertido en un lugar fantasmagórico donde sólo vivían los fantasmas de los protagonistas de las infinidades de historias publicadas. Historias de todo tipo, que habían surgido a partir de una frase y que se podían leer pulsando en el enlace de cada uno de los escritores participantes.
Por cierto ¿Qué ha pasado con el Señor de las Historias? ¿Se habrá cansado de esperar a los cuentacuentos o es él el que ha desaparecido o le ha ocurrido algo? Esas preguntas también me inquietaron sobremanera, porque un tiempo atrás, hubiera sido impensable que se hubiese rendido así como así.....
La añoranza me hacía entrar de vez en cuando en la página Web, pero todo seguía triste y en silencio. Hacía mucho tiempo que nadie añadía ni un triste comentario ni una simple felicitación, cosa que era costumbre hacer en los cumpleaños de todos los miembros. Pero un día, así de repente, como suelen pasar las cosas buenas y malas, recibí un mensaje de un antiguo compañero cuentacuentos. El mensaje decía litaralmente: “Ya se que no debería permitirme tanta licencia, pero llevo días dándole vueltas a la cabeza, pensando en que el cuentacuentos está muy parado y hace muchos martes que no hay frases inspiradoras... En este asunto no hay culpables. Es como si el mundo de Peter Pan muriese de un día para otro, pero quedase siempre una campanilla de esperanza para resucitarlo. Justo hoy me he encontrado un enlace de Jara que habla de reactivar el foro y con ello a ver si damos ánimo y vidilla al Sdlh y reavivamos la magia”.
Por fin una respuesta a algunas de mis preguntas. Entré en el enlace que añadía al final del mensaje y “voila”, allí estaban algunos de mis antiguos compañeros, dispuestos a que resurgiera el mundo fantástico de los cuentos. Curiosamente eran algunos de los primeros que formamos parte de este precioso proyecto y que se ve que no estaban dispuesto a que se apagara la campanilla que había olvidado Peter Pan. Gente que como yo, tenía mucha nostalgia, al ver en penumbra la página que nos tuvo en vela más de una noche, bien leyendo grandes historias o participando en el foro intensamente.
Volví para publicar mi pequeña historia, igual que lo había hecho muchas veces y no pude evitar que se me humedecieran los ojos, porque alli estaban publicadas un montón de historias, de compañeros que había leído en multitud de ocasiones y de otros que ni siquiera conocía, pero que le iba a poner remedio de inmediato, en cuanto leyera su cuentos y les comentara lo que me había parecido. El foro también había resurgido tímidamente, pero con tantos mensajes de cariño, que ahora estaba segura de que elcuentacuentos.com era mucho más que una página web. Allí había muchos corazones latiendo al unísono. Era y es lo que consideramos nuestro punto de referencia en la red. Nuestra casa en una palabra...
Muchas gracias a Jara, por tomar la iniciativa de inyectar nuevas ilusiones. Y por supuesto a Andrés (Mundoyas), que fue la persona que me puso el mensaje....
Para leer muchas más y buenas historias que comienzan con la frase “De repente un día, todo comenzó de nuevo”, sólo tienen que clicar en el siguiente enlace: http://www.elcuentacuentos.com/




